callejón del beso

La leyenda del Callejón del Beso cuenta la trágica historia de Ana y Carlos, dos enamorados que fueron separados por el padre de la joven

Ir al Callejón del Beso es una tradición para quien visita Guanajuato, pero ha estado envuelto en conflicto por los dueños de los balcones y fotógrafos.

Uno de los lugares más representativos de Guanajuato es el callejón que se ubica atrás de la Plaza Los Ángeles en el Centro Histórico.

A él acuden miles de parejas al año como una manera de sellar su amor y donde un fotógrafo captura el momento.

Pero este histórico lugar había sido cerrado y aquí te contamos qué fue lo que pasó.

Reabren el callejón del beso

El alcalde de Gunajuato, Alejandro Navarro, reabrió el espacio tras lograr un acuerdo entre las partes involucradas.

Cuando el alcalde llegó al Callejón del Beso para anunciar la reapertura, los vecinos le reclamaron y se mostraron en desacuerdo por la colocación de una banca metálica y un poste.

Lo anterior debido a que el espacio quedó reducido para los turistas y acusaron que perjudicaba a los que viven en la zona.

Sin embargo, Navarro dijo ante los medios que no fue clausurado el callejón, sino que fue un cierre temporal con motivo de la edición 50 del Festival Internacional Cervantino.

Y ante los conflictos entre los dueños de los balcones y los fotógrafos, el alcalde los exhortó a trabajar de mejor manera.

Pero en caso de que haya problemas otra vez “tomaríamos otras medidas legales como gobierno”.

¿Por qué lo habían cerrado?

Lo que típicamente se conoce como un lugar de amor, ahora está envuelto en conflicto entre fotógrafos y dueños de los balcones que permiten a visitantes nacionales y extranjeros acceder al lugar.

Hace unos días circuló en redes sociales un video en el que fotógrafos se agarraron a golpes en el Callejón del Beso.

La pelea inició cuando un hombre estaba a punto de tomarle una foto a la pareja, él estaba en la entrada del balcón de Ana (así se llama).

Pero también estaba un fotógrafo en la pared del otro balcón, el de Carlos, por lo que se empezaron a reclamar y empujar.

Los policías tuvieron que intervenir para detener la pelea y detuvieron a Javier “N”, Francisco “N” y Juan “N”.

El alcalde de Guanajuato, Alejandro Navarro, aseguró que si los involucrados no llegaban a un acuerdo clausuraría el lugar.

Y así fue, no hubo un acuerdo conciliatorio entre del balcón de Ana, de Carlos, los fotógrafos y los cantadores de la Leyenda del Beso.

La Dirección de Imagen Urbana puso tablas en los dos accesos del callejón y colocó una hoja que decía: “Suspensión de obras como medida de seguridad”.

La leyenda

La leyenda surge en una época en la que la región estaba ocupada por los españoles; en el callejón vivía una familia rica.

Se dice que la hija del matrimonio, Ana, era una joven muy hermosa y en las noches le gustaba salir a su balcón para ver la luna y las estrellas.

Al lado vivía Carlos, un joven que trabajaba en la mina La Valenciana y quien estaba enamorado de la española.

A él también le gustaba mirar el cielo nocturno y como su casa estaba justo frente a la de Ana, pudieron conocerse.

Ambos balcones estaban tan cerca que podían tocarse con tan sólo estirar la mano, por lo que Carlos y Ana pensaron en darse un beso sin que el padre de la joven los descubriera.

Tenían que ocultar su amor porque el padre no permitiría una relación porque pertenecían a diferentes clases sociales.

Un día el papá de Ana los descubrió y amenazó de muerte a Carlos, sin embargo, descubrió que pese a las advertencias se seguían viendo.

Entró a la habitación y con una daga mató a su propia hija, mientras que Carlos apenas logró sostenerla y le dio el último beso.

Ante la pérdida de Ana, Carlos se suicidó y desde entonces es conocido como el Callejón del Beso.  

De acuerdo con la leyenda, si visitas el callejón del beso y besas a tu pareja en el tercer escalón, la parte más angosta, tendrás 15 años de prosperidad y amor. Si no lo haces, puedes tener siete años de mala suerte.