María de los Ángeles Pineda (1)

María de los Ángeles Pineda y su familia tienen vínculos con organizaciones criminales: Guerreros Unidos y Beltrán Leyva

María de los Ángeles Pineda Villa es esposa de José Luis Abarca, exalcalde de Iguala, ambos señalados por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

El 14 de septiembre un juez absolvió a Abarca por el caso pero aún permanecerá en prisión.

En 2014 las autoridades detuvieron a María de las Ángeles y a su esposo.

En agosto de 2020, la extitular del DIF en Iguala obtuvo un amparo y un Tribunal Colegiado dejó sin efectos el auto de formal prisión.

Pero ese veredicto fue repuesto, por lo que está en prisión.

¿Quién es María de los Ángeles Pineda?

No se sabe mucho de la vida de María de los Ángeles Pineda antes de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Y no se puede hablar de ella sin relacionarla con su familia, su esposo y los vínculos con grupos del crimen organizado, en los cuales sería una de las principales operadoras de Guerreros Unidos.

Si quieres saber más sobre José Luis Abarca y su participación en la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, te dejamos esta nota.

Familia y sus vínculos con el crimen organizado

La familia de María de los Ángeles ha sido involucrada con los Beltrán Leyva y Guerreros Unidos.

Sus padres son Salomón Pineda Bermúdez y María Leonor Villa Ortoño, señalada por estar vinculada con los Beltrán Leyva.

El matrimonio tuvo cinco hijos entre ellos la extitular del DIF en Iguala y tres de sus hermanos formaban parte de dicho grupo criminal.

  • José Alberto, “el Borrado”
  • Mario, “el MP”
  • Salomón, “el Molón”

La familia Pineda Villa está fuertemente involucrada en el narcotráfico por sus lazos con los Beltrán Leyva.

La relación habría comenzado cuando tenían un pequeño negocio familiar.

Dos de los hermanos de María de los Ángeles, “el Borrado” y “el MP”, murieron en 2009 y pertenecían al círculo cercano de Arturo Beltrán Leyva.

Ellos contactaron a las autoridades para sobornarlas a cambio de protección, así como para orquestar operativos y debilitar a los cárteles rivales.

Presuntamente la familia Pineda Villa coordinó a la Policía Federal y la entonces Procuraduría General de la República para quitarle poder a la Familia Michoacana.

Además para ejercer presiones contra Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública y Luis Cárdenas Palomino, extitular de Inteligencia.

Así como a Ramón Pequeño, exjefe de la División Antidrogas, para entregarles a un informante colombiano al cual torturaron y asesinaron.

En 2014, detuvieron a “el Molón” y lo identificaron como el líder de Guerreros Unidos.

María de los Ángeles Pineda y Guerreros Unidos

La esposa de José Luis Abarca es considerada como una de las principales operadoras de Guerreros Unidos, así lo señaló en su momento Jesús Murillo Karam, exprocurador de justicia.

Sidronio Casarrubias Salgado, líder de Guerreros Unidos y una de las personas detenidas por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, aseguró que María formaba parte del cártel.

Ella ocupaba el papel central, pues su madre operaba con los Beltrán Leyva y dos de sus hermanos pertenecían a Guerreros Unidos.

Involucrada en el caso de los 43 normalistas desaparecidos

José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda habrían ordenado desaparecer a los 43 normalistas de Ayotzinapa.

El informe de la Comisión de la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa destacó que José Luis Abarca era conocido como “A1” y ordenó el ataque contra los estudiantes.

 En noviembre de 2014, las autoridades capturaron a Abarca y Pineda, quienes habían escapado de Iguala y estaban resguardados en un domicilio en la alcaldía Iztapalapa en CDMX.

Desde entonces Abarca y Pineda permaneces presos.

Una de las primeras hipótesis mencionaba que los normalistas llegaron a Iguala para tomar autobuses y trasladarse a CDMX para asistir a la manifestación del 2 de octubre.

Pero esto coincidió con un acto político de María de los Ángeles y creyó que los estudiantes iban a boicotearlo, por lo que ella y su esposo organizaron el ataque.

Y ordenaron a Guerreros Unidos detener el presunto boicoteo de los normalistas.

Esta hipótesis fue desechada por la Comisión.