#VIVIRLACÁRCEL

¿Qué sucede con las personas que viven en prisión? Qué hacen, qué sienten y qué piensan sobre “el exterior”, al que algún día esperan reintegrarse. 

En el papel, al entrar a prisión una persona sólo debería perder su libertad. En la realidad pierden muchos más derechos: son torturados y privados de las condiciones mínimas para su reinserción social. Incluso si aún no se comprueba su culpabilidad.

¿Eres de los que creen que los que viven en centros de reclusión “se lo merecen”?

¿Prisión para qué?

Que las cárceles no sirvan para reinsertar a una persona, nos mantiene presos a todos. ¿De qué nos ha ayudado encerrar personas sin darles la oportunidad de la reinserción?

Mujeres en prisión: el doble castigo

Este país en el que las condenas para las mujeres son más largas, su defensa es más costosa y son más discriminadas hasta por su familia. ¿Cómo vivió Blanca la prisión siendo mujer e indígena? Saltar a sección.

Los presos invisibles

Adultos mayores, niños, población indígena y la comunidad LGBT+, grupos vulnerables en prisión que el gobierno no ve y no atiende. Como Cruz, quien con más de 70 años se enfrenta a una larga condena siendo inocente. Saltar a sección.

Vivir el infierno de la cárcel en libertad

Cuando una persona termina en prisión, el castigo se extiende también a la familia. Pago de cuotas, angustia por los maltratos de sus familiares encerrados. El infierno se extiende más allá de las rejas. Saltar a sección.

Prisión ¿para qué?

En México uno de cada cuatro reos es reincidente. Datos del INEGI, que obtiene a través de la Encuesta Nacional de la Población Privada de la Libertad (ENPOL), revelan que la función principal de los centros penitenciarios no se cumple y a nadie le interesa que se cumpla.

Aquellos que una vez rompieron las reglas, salen con una lección aprendida: lo pueden volver a hacer. 

En este país, practicamente todos hemos sufrido directa o indirectamente la violencia y se entiende que queremos que quienes nos han dañado tengan un castigo, pero ¿estamos seguros de que lo que pasa en prisión es la mejor forma de que aprendan la lección? ¿de verdad todas las personas privadas de su libertad son culpables y “merecen” ese “castigo”? 

Y si te dijera que tú, yo o algún familiar podríamos terminar en la cárcel con un sistema de justicia en nuestra contra. 
Cruz y Blanca, las historias de las que te hablaremos, son dos de esas víctimas de nuestro sistema de justicia. Ese en el que si no tienes dinero, vives con una discapacidad, eres integrante de un pueblo originario, o mujer, la justicia es sólo una ilusión

¿Con qué se come eso de ‘Ejecución Penal’?

Hace años se consideraba que los individuos en prisión eran “degenerados”. Con la reforma al Sistema de Justicia Penal de 2008 se produjo un cambio de enfoque al introducirse el concepto de reinserción social al sistema jurídico mexicano. 

El papel dice que las personas privadas de su libertad ya no deben ser tratadas como objeto sino como sujetas de derechos y obligaciones. ¿Por qué? Por dos principios básicos: dignidad e igualdad.
Que la ley se cumpla es la única forma degarantizar una reinserción social efectiva.

Mujeres en prisión

La violencia contra las mujeres en México se acentúa todavía más en las cárceles de nuestro país. 

En un sistema incapaz de aplicar la perspectiva de género en el servicio público y en las instituciones de justicia, el sistema penitenciario se ha caracterizado por ser punitivo, renuente a comprender las características de la violencia contra este sector de la población y la cual en muchos casos determina que una mujer termine en prisión. 
Una vez dentro de la cárcel, el prejuicio, la mirada misógina y la falta de capacitación se encargan de que ese círculo de violencia persista.

Aquí las mujeres presas también son tratadas con desiguladad: se les aplican condenas más altas por los mismos delitos que un hombre. Son más abandonadas por familiares y su defensa y posible libertad, también es más costosa.

Presos Invisibles

En prisión hay distintas comunidades y grupos que requieren atención específica. Los niños en prisión, la población LGBT+, los pueblos originarios y sí: los adultos mayores. 

Tú que todo el tiempo dices que quien está en la cárcel merece el peor trato ¿te has preguntado lo que significa para un adulto mayor el infierno de la prisión? 

¿Meterías las manos al fuego por este sistema de justicia para asegurar que todos los adultos mayores en prisión están ahí por ser culpables? 

Este el caso de Cruz, uno de esos presos que el sistema olvidó a pesar de su evidente inocencia.

Si no te cuento, no existes

A pesar de que el sistema penitenciario está obligado a tener un registro de los grupos vulnerables privados de su libertad, en los hechos, el Estado de manera irresponsable los elimina de las estadísticas pues estos datos no existen, por lo tanto, no hay elementos para brindar una atención especializada ni generar política pública para estas poblaciones.

De acuerdo a una solicitud de información pública que Ruido en la Red realizó al sistema penitenciario, esos datos no están en su poder. Al no tener datos resulta imposible saber lo que se necesita para brindar una atención especializada y generar política pública para estas poblaciones.

Vivir el infierno de la cárcel en libertad

¿Cuáles son los principales delitos por los que hombres y mujeres están en prisión en nuestro país?

De acuerdo con cifras oficiales, hasta finales del 2019 había 114 mil 342 personas privadas de su libertad por delitos del fuero común, en donde destaca el robo en todas sus modalidades: 45 mil 040; el homicidio 9 mil 770; y delitos contra la salud: 8 mil 771.

En tanto 12 mil 417 personas están privadas de su libertad por delitos del fuero federal, en donde destacan los delitos contra la salud relacionados con narcotráfico 4 mil 679; sustracción y robo de hidrocarburos, 527; y secuestro en distintas modalidades, 237.

Cientos de miles de personas… cientos de miles de familias que estando en libertad, también viven el infierno de la cárcel.

La prisión, además de un infierno para quienes la viven, es un negocio y la corrupción es la que manda. 

Son las familias las que a duras penas solventan los gastos, las que dejaron de pensar en el fin de semana como el espacio para respirar de lo cotidiano.

Las mal evaluadas prisiones mexicanas

Los Centros de Readaptación Social (CERESOS) en México tienen una calificación de 6.75 de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) de la CNDH. 

Este estudio que realiza el organismo cada año muestra de forma cuantitativa y cualitativa las condiciones en las que se encuentran los centros de reclusión del país y los diversos aspectos que impiden su adecuado funcionamiento.

En la edición 2019  en los centros estatales los rubros que presentaron las deficiencias tienen que ver con la insuficiencia de personal (72.68%), falta de actividades laborales y de capacitación (66.67%), malas condiciones materiales, equipamiento e higiene de las áreas de dormitorios (62.84%), deficiente separación entre procesados y sentenciados (55.19%), ausencia de programas para la prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria (51.91%,), presencia de actividades ilícitas (40.44%) y pésimo servicio de salud (32.79%).

El derecho de protección de la salud continúa siendo un problema generalizado dado que, en 15 centros federales permanece la carencia de personal médico y de medicinas, así como por la deficiencia en su atención.

En los centros federales, que tienen una calificación de 7.53, se detectó insuficiencia de actividades laborales, de capacitación, educativas y deportivas, así como de falta de programas para la prevención de adicciones y deficiencia en la atención a las personas adultas mayores.

Ahora sí: ¿en serio nos sirven de algo ÉSTAS prisiones? 

Créditos
Investigación: Elia Almanza/ Coordinación editorial: Ruth Muñiz/ Imágenes: Ruido en la Red, Irving Cabrera/  Edición de video: Luis Motolínea, Aura Vences, Jovana Medina/ Gráficos: Aleyda Calzada y Luis Motolínea/ Producción: Ruth Muñiz, Katia Vargas, Cora Bravo, Brenda Aguilar/ Intérprete de Lengua de Señas Mexicana: Alexis Martínez, Academia Nacional de Lengua de Señas AC

También te pueden interesar estos

Vivir en la cárcel de mujeres en tiempos de coronavirus

En la cárcel de mujeres del Cereso de Ensenada, Baja California, las reclusas viven con miedo al contagio de coronavirus. …

¿Qué pasaría si el coronavirus llega a las cárceles de México?

De darse un contagio de coronavirus al interior de alguna de las cárceles de México, no habría forma de detenerlo …

Coronavirus en cárceles de México: ¿qué pasa con la liberación de reos?

El coronavirus llegó a las cárceles de México y junto con él la falta de información sobre los casos de …